sábado, 15 de noviembre de 2008

Cazando mariposas líquidas


Quisiera cazar la luz. Pero se me escapa como una mariposa. Acerco mis manos a todo lo que brilla, intentando que las chispas que formaron ese objeto se unan otra vez y en una descarga de energía compongan lumínicamente la perfección.

Sin embargo, de objetos creados por la mano imperfecta del hombre no será posible esperar la armonía. Pero al menos espero de ellos detalles luminosos.

5 comentarios:

Julián Sick dijo...

Desde pequeños todos hemos sabido definir la luz en dos o tres renglones, a lo sumo 4 o 5, quizás seis, e incluso siete u 8, algunos lo han hecho en 10 o veinte, o una treintena de renglones. Pero el ser humano y su complejidad, son la oreja de la rata en un pantano de ventas de libros de garage.

Delia Zico dijo...

Ya veo por qué dicen que sos culto, Julián.

Sabrina Konz dijo...

Cazar la luz...
Hermoso texto! Será que debo aprender a captar todos los detalles luminosos de las cosas.

Gracias por pasar!
Besos.

pepe dijo...

no hay que subestimar las manos (im)perfectas de algunos hombres...

saludos

Delia Zico dijo...

Lina - La luz está en todos lados. Abre los ojos. Abre la piel.

Pepe - Jamás subestimaría las manos de nadie. Ellas pueden ser la luz.